domingo, 20 de mayo de 2012

· Olvida mi nombre y mi edad



Mucha gente madura en la mayoría de edad, pero otros nos adelantamos sin querer, sabemos que es difícil crecer pero el mundo se nos ha puesto en bandeja de plata ¿Cómo no aprovechar tal oportunidad? Abuelos las cosas son más fáciles ahora que por $5.95 tienes el mundo al único ojo del demonio, no todo son risas en este Edén bajo fuego, el hecho de tener alas en esta jaula lastima ¿Quién soy yo para atribuirme tal codicia? No sois ustedes los que torturan aquel ruiseñor, soñador e incrédulo llamado “juventud” el mundo es diferente, pero aun con látigos medievales este pobre ruiseñor tiene que cantar, ¿Puedes oír mi grito clamando libertad? ¿U oyes mis chillidos de placer en la oscuridad? Oculto en la oscuridad, desnudo mostrando los lugares donde irán las cicatrices que mi pronta “madures” me traerá, ¿Quién soy yo para no pecar? La tentación me llama por mi nombre, y ustedes sabios me llamáis por mi apariencia de joven inexperto, quien no caer ante los brazos de la gran Babilonia, rubia de ojos claros piernas largas, dama dueña de mis lujurias ¡Olvida mi nombre y mi edad! Que no hay edad en la cual no se pueda bailar. Grito con fuerza que mi arma está cargada, grito con fuerza que soy solo un joven cobarde, ¿Por qué tienen miedo de mi temprana edad? ¿Creen que matare a cualquiera? ¿Creen que no razono como el anciano que ya todo lo ha visto? Pues no tiemblen que si algo se por las guerras que estudio, es que un día todos ustedes también tuvieron miedos, problemas absurdos, y cobardías iguales a las mías, que alzaban sus puños al ritmo de los escarabajos y que colocaban rosas en las armas de guerra ¡Ustedes querían un mundo mejor! Creían que los mayores no los entendían. Generación tras generación ¿Era la misma mierda? Ahora sois ustedes los viejos, yo lo seré en un mañana, los jóvenes del mañana me sacaran de quicio, pero por qué permitimos tal círculo vicioso ¿Qué no queremos todos, un mundo mejor? ¿O será mi dulce amante babilonia, la que nos moldea pecado nuestras hermosas tierras? ¿Acaso me ha traicionado mi doncella? La que yo creía buena en este condena. 

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