¿Cuándo es el
momento del día en el cual nos sentimos más limpios?
¿Al salir de
la ducha? ¿Al atragantarnos en colonias?
La paz es
interna, la paz puede haber nacido con nosotros o haber crecido con nosotros.
Todo estado tiene su malogro como también metas muy simples para cumplir. La paz no es no estar en guerra, se
puede estar en paz en un estado bastante caótico e inhóspito. Dicho esto puedo
comenzar.
Erase una vez, o en un tiempo relativo u
análogo un hombre un simple mortal mas llamado Bob, Bob es clase media baja
alta; es decir no tiene auto ni casa pero si puede pagar un buen alquiler en un suburbio
normal de día, peligroso de noche como cualquier persona “normal”. Bob es
aburrido, Bob bebe por olvidar que bebe y reina en un reino de solo un habitante,
egocéntrico en fin como buen soltero a los 40 años, su físico no es bello pero
si vello; un hombre dejado y mundanamente aceptable sin ningún interés en la
vida, fue esclavo de las modas su pensamiento machista no lo deja progresar. Un
día de todos en este mundo relativo y análogo el recibe una carta: su padre un
hombre igual a él (es que las abuelas no se equivocan “de tal palo tal astilla”)
tiene un año de vida al contar ya con 63 años “relativamente joven” es un hombre
que por su avanzada juventud no todo lo ah vivido y es un niño con canas y a punto
de morir. ¿Cómo es la vida de irónica
no? ¿Cómo se sentía ese hombre todas las
mañanas al salir de la ducha? ¿Limpio?
Seguían los
días y un hijo prematuramente niño está preocupado por su joven padre ¿Qué
hacer cuando tu padre tiene solo un año de vida? Era la pregunta que por el rondaba.
Después de ya un mes los días de su padre eran análogamente 334, y la misma
pregunta el tenia ¿Qué hacer cuando tu padre tiene solo un año de vida? Pero él
no tenía en cuenta una cosa, su padre ya no tenía un año tenía entonces 11
meses. Solo la frontera de un amor de hijo aumenta 31 días a tal cual
esperanza.
No fue el hada madrina, no fueron las plagas contra
quienes luchamos fue un periódico lo cual a este niño le dio una idea para su
joven padre. Dicen que en la vida son los detalles lo que la hacen más divina y
este era uno de esos detalles; ¡Primer plano, amarillismo de los medios y en
letra grandes de color rojo sangre decía!: “No hay paz” A lo que su mente llevo: ¿Qué es la paz? ¿Por
qué no la hay? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? – ¡Mi padre debería conocer la paz
antes de que él se agote el o se acabe de agotar la paz!
Fue como la
manzana que cayó en Newton… Las personas vienen al mundo con un propósito y hay
veces se dan cuenta por un simple detalle de la vida, aunque este fuese el amor
de un padre e hijo.
Como un hada,
escribimos eternamente nuestro destino Shakespeare dijo: “La vida es como el
póker, Dios reparte las cartas pero somos nosotros quienes las jugamos”. En su
reconocida obra <Macbeth>
PS: Aunque escribí este cuento para el concurso de literatura de mi escuela, nunca lo envié, ¿sera mi ego? o ¿sera que las leyes del concurso eran una total mierda? creo que fueron ambas pedían un formato muy limitado para una mente como la mía...


No hay comentarios:
Publicar un comentario